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HomeUncategorizedFragmentos del Tiempo: un libro de 1929 y lo que pasa cuando uno le añade otra capa
Fragmentos del Tiempo nº3 · Collage y tinta china sobre prueba de estado de xilografía · 15×15 cm · Ortubia

Fragmentos del Tiempo: un libro de 1929 y lo que pasa cuando uno le añade otra capa

Hay un libro en mi taller que tiene casi cien años.

No sé exactamente cómo llegó hasta aquí. Estas cosas pasan — uno acumula materiales, papeles, objetos que van apareciendo y que uno guarda sin saber muy bien por qué, con la intuición vaga de que algún día servirán para algo. Este libro era de 1929 o 1930. Tapa dura, páginas amarillas, texto impreso con una tipografía que ya no se usa. Alguien lo leyó una vez. Después estuvo en algún cajón durante décadas. Después llegó a mi taller.

El día que lo abrí y empecé a arrancar páginas, sentí que estaba haciendo algo irreversible. Y me pareció perfecto.

Qué son las pruebas de estado

Cuando uno trabaja con xilografía — grabado en madera — hay un momento en el proceso en que se imprime una prueba antes de la edición definitiva. Se llama prueba de estado. Sirve para verificar que la talla está bien, que la tinta carga como debe, que el registro es correcto.

Estas pruebas son desechables por definición. Son el ensayo, no la función. Normalmente se tiran o se guardan en una carpeta que nadie vuelve a abrir.

Yo las guardé. Y un día de febrero de 2025 las saqué, las puse encima de la mesa y las miré de otra manera: no como el borrador de algo que vendría después, sino como superficie. Como punto de partida.

El proceso

Arranqué páginas del libro. Las rompí en fragmentos — no con tijeras, con las manos, para que los bordes quedaran irregulares, vivos, con esa honestidad que tiene lo que se rompe sin que nadie lo planifique.

Pegué esos fragmentos sobre las pruebas de estado. El texto impreso en 1929 conviviendo con las manchas de tinta xilográfica de 2025. Casi cien años de distancia en el mismo espacio de quince por quince centímetros.

Después intervine con tinta china. Y después, en algunos casos, con cinta de carrocero azul — ese azul eléctrico, industrial, que no tiene nada que ver con el mundo del arte convencional y que por eso me gusta exactamente. La cinta no decora. Interrumpe. Dice: aquí también ha pasado algo, aquí también hay una capa nueva.

El resultado son veinte piezas. Cada una diferente aunque compartan materiales y proceso. Eso es lo que tiene el collage: que la misma intención produce resultados distintos cada vez, porque depende de qué fragmento cae dónde, de cómo absorbe la tinta el papel de 1929, de cuánta presión lleva la cinta azul ese día.

Por qué este libro y no otro

Alguien me lo preguntó cuando mostré la serie por primera vez. Y la respuesta honesta es: porque estaba ahí.

Pero hay algo más. Las páginas de un libro de 1929 llevan encima el tiempo de una manera física, no metafórica. El papel ha cambiado de color. La tinta de imprenta ha perdido intensidad. Hay manchas que nadie sabe de dónde vienen. El libro ha existido en el mundo durante casi cien años — ha estado en manos de alguien, en algún estante, en algún cajón — y todo eso está en el papel aunque no se vea.

Cuando intervengo sobre esas páginas, no las destruyo. Las continúo. Les añado otra capa de tiempo — la mía, la de este momento, la de 2025 — y las devuelvo al mundo con un significado que no tenían antes.

Eso es lo que me interesa del collage: que no parte de cero. Que trabaja con lo que ya existe, con lo que ya tiene historia, y lo transforma en algo nuevo sin borrar lo anterior.

La serie

Son veinte piezas en formato 15×15 cm — pequeño, íntimo, pensado para tenerlo cerca. Diecisiete disponibles y tres vendidas.

Los precios van de 75 a 100 euros dependiendo del formato y la complejidad. Son de las obras más accesibles que tengo, y de las más conceptualmente ricas. Cada una incluye certificado de autenticidad y envío gratuito a cualquier parte del mundo.

Si te interesa tener un fragmento de 1929 en tu pared — intervenido, transformado, convertido en algo que no existía antes — aquí están.

Ver la serie completa →

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